Río escarchado, nubes grises y viento de estepas. El mundo se disputa en uno de los conflictos más sangrientos de la historia. Desde la Europa de occidente un país mantiene a todos bajo amenaza y terror colectivo. Muchos ya cayeron ante sus bombas; muchos ya sucumbieron ante su estructurado y napoleónico avance; sin embargo, una vasta región del oriente europeo se resigna a doblegarse y retroceder, es más, construye y erige su ataque evocando al espíritu de nación; al espíritu de soldados y al espíritu de pueblo.

- Desperté con los pies entumecidos, mi aliento me dice que hoy hace más frío que de costumbre. Las praderas parecen tan calmadas y pacíficas como siempre, pero sé que tras ella aparecerá el lobo, aquel que se atreverá a someter a los míos, a mi pueblo.

- No debo ceder aunque tan sólo tenga carga para 3 disparos. Debo esperar.
Mi estómago hace que saque el último trozo de chocolate que me dio Anastasia el día antes de que a la cuarta división le fuera encomendada la tarea de cubrir el frente a orilla del Volga. Nuestros generales nos envían a la muerte o, al menos, eso es lo que intentan
¿Cómo puede ganar la oveja contra el lobo? Es la pregunta que nuestras madres se hacen cada día frente a sus camas, pidiéndole al majestuoso que nos cuide y que nos lleve de regreso a casa. Extraño a mi madre; extraño ir de caza con Sascha y extraño también aquellos días en que mi pueblo solía ser la blanca paloma que hoy ya se ha mudado.

Por un momento creí que mis brazos no respondían, hasta que oigo una escaramuza al otro lado de los árboles. De pronto, no logro distinguir lo que dicen… Las voces se hacen más intensas, al parecer son dos hombres. Mi corazón se estremece. Tengo miedo. Mi dedo se funde con el gatillo helado y mi ojo nuevamente con la mira. Me tomo mi tiempo y en ése momento decido no hacerlo. Una turba de alemanes rompe su silencio y las dos voces que escuché en un principio resultaban ser un mayor y su ayudante quiénes le hacían gestos a su manada de que saliesen de su escondite.
En ese minuto exhalé profundo y di gracias a Dios por no haber jalado del gatillo. No pude creer que permaneciese tanto tiempo frente al enemigo sin siquiera pensarlo. Se han ganado mi respeto.

Los alemanes se deciden a instalar provisoriamente y yo aquí a treinta metros. Lucen muy calmados aunque parecen torpes caminando sobre la nieve, clara muestra de que ni la tierra les quiere aquí. Sus cafés calientes me hacen desear por momentos ser uno más de ellos. De pronto, interpreto que uno de ellos alardea que colgarán y asesinarán a todos los habitantes del pueblo vecino. ¡Dios, no lo permitas por favor!

Cae la noche y yo sigo aquí esperando a que los fascistas se marchen, no es mi tarea aniquilar a la masa y con esto me recuerdo a mi abuelo cuando me aconsejaba camino a la escuela: “Si el matón del curso es más grande y corpulento que tú, ve a sus rodillas y bótale, es la única forma de someterle”.

De pronto, los alemanes parecen irse, arreglan sus cosas y comienzan el avance….

a) Nuestro personaje decide ir sigilosamente tras ellos.
b) Nuestro personaje decide ir rápidamente a donde los suyos e informarles que un pelotón de alemanes va por ellos.

Category: | 1 Comment